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13.11.2008 AEDEF, un mensaje oportunista.


Autor: Eduardo Tormo

Publicado: 13/11/2008 16:46:02

Acabo de leer el artículo denominado “De lo lícito y lo ilícito”, firmado por el presidente de la Aedef (Asociación Española para el Desarrollo y Defensa del Franquiciado), publicado en el número de noviembre de la revista “Franquicias Hoy”. Sólo puedo decir que estoy en contra de todo lo que en él se expone, pero sobre todo me manifiesto públicamente en contra de dicha asociación a partir de este momento, y considero que mientras ésta no cambie deberíamos ser muchos más los que nos expresáramos de igual forma.

Los problemas de las empresas en estos tiempos son múltiples. Empresarios que no deberían serlo, los hay, y por supuesto la franquicia no es ajena a ello en su doble vertiente: empresarios franquiciadores y empresarios franquiciados. Pero lo que no es de recibo es que desde una asociación –que nunca se ha sabido a quién o a quiénes representa– se generalicen los problemas de unos pocos hacia todo el sistema y se quiera dar la solución a todos los problemas mediante la creación de “sindicatos” de franquiciados, camuflándose bajo la denominación de comités. Cómo no, representados por la propia asociación. En otros países existen despachos de abogados especializados en litigios colectivos, pero siempre se declaran como tales, nunca como asociaciones.

Personalmente, siempre he defendido la creación de un espacio para la participación de los franquiciados pero desde un punto de vista positivo, con un marco de actuación definido, un objetivo único –que no es otro que impulsar las ventas y áreas de mejora–, e impulsado desde la propia central y no desde otro estamento. Por el contrario, nunca con espíritu de control o con ánimo reivindicativo.

En cualquier caso, las mejoras de los resultados de los empresarios franquiciados, y más en tiempos difíciles, no pasan por crear comités de franquiciados. Y si esto es todo lo que es capaz de proponer dicha asociación, nos encontramos ante una clara maniobra de manipulación sobre los propios franquiciados, sus asociados, en beneficio de dicha asociación.

La función principal de una asociación es la de formar e informar a sus miembros, así como representarles colectivamente en aquellos escenarios múltiples donde debe hacerlo, pero en ningún caso debe representarlos ante sus propias empresas. Si como se declara en el artículo, un determinado franquiciado sufre “abusos” (aunque por lo que parece, el simple hecho de ser franquiciado supone para ellos ser víctima de tales abusos), éste deberá actuar en consecuencia contratando cualesquiera servicios legales para su defensa, que en ningún caso deberían ser los propios de la asociación. Es tal la confluencia de intereses que parece ser que esta asociación sólo recibe consultas de franquiciados con problemas y a los que, por pura lógica, es más rentable representar mediante colectivos.

En estos tiempos hacen falta voces prudentes, pero a la vez positivas, que nos indiquen el camino para mejorar nuestra competitividad. Asumir también que deberemos trabajar más para conseguir menos, e incluso ser capaces de soportar pérdidas, para tener la convicción de que nuestro camino es solvente y de que nos podremos recuperar una vez se enderece la situación.

Lo único real hoy es que esta situación cambiará más tarde o más temprano, y debemos estar en nuestras empresas trabajando con renovadas ilusiones sin perder el rumbo. Todo lo demás sobra.

Esta no es la asociación que pueden merecer los franquiciados y en ningún caso creo que puedan sentirse orgullosos de citar su pertenencia a la misma. Soy consciente de que me resultaría más fácil no pronunciarme ante lo publicado, pero creo que es mi función expresar lo expuesto a título personal.



Última modificación: 12 de mayo de 2016